Telescopio Espacial Nancy Grace Roman: la próxima gran misión que transformará nuestra visión del universo
La exploración espacial está a punto de dar un nuevo salto. Después del éxito del telescopio espacial Hubble y del James Webb, la NASA prepara el lanzamiento del Telescopio Espacial Nancy Grace Roman, un observatorio diseñado para estudiar algunos de los mayores misterios del universo: la materia oscura, la energía oscura, la formación de galaxias y miles de exoplanetas.
Con una combinación única de alta resolución y un enorme campo de visión, Roman permitirá observar regiones del cielo que hasta ahora eran demasiado extensas para estudiarse con tanto detalle.
Un telescopio con una perspectiva mucho más amplia
Aunque comparte un espejo primario de 2.4 metros de diámetro, similar al del Hubble, el Telescopio Espacial Roman ofrece una ventaja clave: su campo de visión es al menos 100 veces mayor. Esto significa que podrá capturar imágenes de enormes regiones del espacio en una sola observación, reduciendo el tiempo necesario para realizar grandes estudios astronómicos.
Gracias a esta capacidad, durante su misión podrá registrar la luz de más de mil millones de galaxias, además de cientos de millones de estrellas de la Vía Láctea, generando uno de los mapas más completos del universo jamás realizados.
Los grandes objetivos científicos de Roman
La misión tiene cuatro áreas principales de investigación:
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Comprender la energía oscura, responsable de la expansión acelerada del universo.
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Estudiar la distribución de la materia oscura, cuya gravedad influye en la formación de galaxias.
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Descubrir miles de exoplanetas mediante el fenómeno conocido como microlente gravitacional.
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Observar la evolución del universo desde sus primeras etapas hasta la actualidad.
Además, Roman incorpora un coronógrafo tecnológico, un instrumento capaz de bloquear la intensa luz de una estrella para observar directamente algunos de los planetas que orbitan a su alrededor. Esta tecnología servirá como base para futuras misiones dedicadas a buscar planetas similares a la Tierra.
También buscará agujeros negros que destruyen estrellas
Una de las investigaciones más recientes relacionadas con Roman se centra en los llamados eventos de disrupción por marea. Estos ocurren cuando una estrella pasa demasiado cerca de un agujero negro supermasivo y es despedazada por su enorme gravedad.
Durante estos fenómenos se libera una gran cantidad de energía que puede detectarse incluso a enormes distancias. Gracias a su sensibilidad y amplio campo de observación, Roman podrá descubrir muchos más de estos eventos, incluyendo algunos que ocurrieron cuando el universo era mucho más joven. Esto ayudará a comprender cómo crecieron los primeros agujeros negros supermasivos y cuál ha sido su papel en la evolución de las galaxias.
Un observatorio que complementará a Hubble y James Webb
Roman no reemplazará al Hubble ni al James Webb; cada uno tiene funciones distintas.
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Hubble ofrece imágenes muy detalladas de regiones específicas del universo.
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James Webb estudia objetos extremadamente lejanos y débiles en el infrarrojo con un nivel de detalle sin precedentes.
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Roman realizará grandes estudios del cielo, detectando millones de objetos y fenómenos que después podrán investigarse con mayor profundidad mediante otros telescopios.
Esta combinación permitirá obtener una visión mucho más completa del cosmos.
Preparativos finales para el lanzamiento
Tras completar su construcción y superar rigurosas pruebas ambientales, el Telescopio Espacial Nancy Grace Roman se encuentra en la fase final de preparación para su lanzamiento. Los equipos de la NASA realizan pruebas en los paneles solares, sistemas térmicos y de combustible antes de encapsular el observatorio para su viaje al espacio.
Si todo continúa según lo previsto, Roman despegará a bordo de un cohete Falcon Heavy de SpaceX y viajará hasta el punto de equilibrio gravitacional L2, ubicado aproximadamente a 1.5 millones de kilómetros de la Tierra, donde también opera el telescopio James Webb. Desde esa posición podrá realizar observaciones estables y continuas del universo durante varios años.
Una nueva etapa para la astronomía
El Telescopio Espacial Nancy Grace Roman promete revolucionar la manera en que exploramos el universo. Su capacidad para observar áreas inmensas del cielo con gran precisión permitirá descubrir nuevos exoplanetas, estudiar la evolución de las galaxias y obtener información clave sobre la materia y la energía oscuras.
Cada imagen que envíe ampliará nuestro conocimiento del cosmos y abrirá nuevas oportunidades para responder algunas de las preguntas más importantes de la astronomía moderna.
3I/ATLAS: Un mensajero cósmico que vino de otro mundo
Imagínate algo que no pertenece a nuestro sistema solar, viajando por millones o incluso miles de millones de años luz… ¡hasta que finalmente cruzó nuestro barrio celestial! Ese es 3I/ATLAS, la tercera roca interestelar confirmada que visita nuestro sistema solar — y la primera que se comporta claramente como un cometa activo.

¿Por qué 3I/ATLAS es tan especial?
- No es un cometa común:
A diferencia de muchos cometas que nacen en nuestro propio sistema solar, 3I/ATLAS viene de fuera del Sol, moviéndose tan rápido que nunca será atrapado por su gravedad. Su trayectoria es hiperbólica, lo que significa que vino, pasó y seguirá su camino hacia el espacio profundo. - Origen misterioso:
Este visitante proviene probablemente de otro sistema estelar, y al analizarlo, los científicos esperan descubrir pistas sobre cómo se forman los cuerpos celestes más allá del lugar donde vivimos. - Un cometa con actitud:
Mientras se acercaba al Sol, 3I/ATLAS exhibió un comportamiento de cometa típico: expulsó gases y polvo formando una coma brillante alrededor de su núcleo helado, e incluso desarrolló un anti-rabo que sorprendió a los astrónomos.

Una máquina del tiempo interestelar
Este no es solo un objeto más en el cielo nocturno; para los científicos, 3I/ATLAS es como una cápsula del tiempo desde otra estrella. Estos son los datos que sin duda no debes de olvidar:
- Se estima que su núcleo mide desde cientos de metros hasta varios kilómetros, y cuando fue descubierto se desplazaba a increíbles ~220,000 km/h, acelerando hasta unos 246,000 km/h en su punto más cercano al Sol.
- Las observaciones revelan que su nube de gas puede estar dominada por dióxido de carbono y otros compuestos poco comunes en cometas tradicionales, lo que abre una ventana a la diversidad química del universo.
- Estudios recientes muestran que tras su máxima cercanía al Sol en octubre de 2025, el objeto sigue activo, con emisiones de polvo y gases que los instrumentos científicos continúan detectando.
Señales de otro mundo
Las recientes señales de radio detectadas del objeto interestelar 3I/ATLAS representan un hito sin precedentes en la astronomía moderna, al tratarse de la primera vez que se capta emisión de radio proveniente de un objeto de origen extrasolar. Estas señales, registradas mediante radiotelescopios de alta sensibilidad, no apuntan a un origen artificial, sino que están asociadas a procesos naturales: la liberación de gases cuando el objeto interactúa con la radiación solar. En particular, los astrónomos identificaron firmas vinculadas a radicales de hidroxilo (OH), un subproducto de la descomposición del agua, lo que refuerza la hipótesis de que 3I/ATLAS se comporta como un cometa activo. Este descubrimiento abre una nueva ventana para estudiar la composición química, la actividad y la evolución de objetos formados en otros sistemas estelares, aportando pistas clave sobre los procesos que ocurren más allá de nuestro vecindario cósmico.
Y si te preguntas si este increíble evento estelar será visible desde la Tierra, la respuesta es sí; aunque no como un cometa espectacular a simple vista. Durante finales de 2025 y principios de 2026, 3I/ATLAS ha sido observable con telescopios desde la Tierra, especialmente al amanecer, cuando aparece como una mancha difusa en el cielo.
Pero lo mejor no es solo verlo, sino entenderlo. Cada observación ayuda a desentrañar los secretos de cómo se forman los mundos alrededor de otras estrellas.
3I/ATLAS no solo es un cometa; es un embajador interestelar, un fragmento helado de otro sistema que nos permite asomarnos — aunque sea un poco — a cómo son las cosas más allá del Sol. Su paso por nuestro sistema solar ha sido raro, intrigante y lleno de sorpresas, y todavía queda mucho por aprender mientras continúa su viaje hacia la oscuridad.
3I/ATLAS está aquí. Está activo. Y cada fragmento de información que obtenemos es un paso más cerca de comprender los misterios del universo.

¡Pioneras en el espacio!
Estamos celebrando la semana del espacio y el tema de este año es “Mujeres en el espacio” por eso te contamos un poco de las pioneras que han hecho historia en la Tierra y en las alturas.

Katherine Johnson y los cálculos de la carrera espacial
Estas grandes figuras ya han hecho historia por conquistar el espacio, en todos los sentidos. El programa Apollo, también tiene una importante huella femenina. Margaret Hamilton tenía 33 años cuando el sistema de protección de reinicio que había diseñado permitió a Armstrong culminar el alunizaje de manera segura.

Devolverlo a casa sano y salvo era la misión del programa Lunar Orbit Rendezvous, que requería un cálculo minucioso. En este caso, Katherine Johnson, ya había sido también responsable de calcular otra misión, que en 1961 había llevado al primer estadounidense al espacio en la misión Freedom 7. Esta matemática nacida en Virginia, Estados Unidos, se incorporó a la NASA en 1953.
Valentina Tereshkova: la primera mujer astronauta
Valentina Vladimirovna Tereshkova (1937) fue la primera mujer en pisar el espacio y no era americana, pues parte de la Guerra Fría se jugaba en el espacio y la mujer era entonces un poderoso símbolo para ganar la partida.

Según El New York Times, el director de formación del programa de cosmonautas soviéticos escribió en su diario en 1961: “No podemos permitir que la primera mujer en el espacio sea estadounidense”. Esta férrea convicción llevó al espacio a una joven Valentina, que tenía experiencia como paracaidista y además estaba vinculada al Partido Comunista. En 1963 se convertiría en la primera mujer en el espacio, a bordo de la nave Vostok-6 y a la edad de 26 años. Tras una misión que duró 3 días, saltó en paracaídas desde más de 6.000 metros de altura y aterrizó en Karaganda (Kazajistán).
La primera caminata espacial femenina:
El tiempo ha pasado y las mujeres siguen forjando su camino en el espacio, tan solo hace dos años fuimos testigos de la primera caminata espacial exclusivamente femenina, con Christina Koch y Jessica Meir, de la NASA, cuando salieron a reemplazar una unidad de control de energía.

El primer paseo espacial íntegramente femenino debería haberse completado en marzo de 2019, pero un problema logístico retrasó el momento: no había dos trajes de talla mediana, por lo que solo una de las astronautas pudo participar.
Ahora la Nasa ha anunciado su intención de llevar a la primera mujer a la Luna en 2024 a través del proyecto Artemis (nombrado en honor a la hermana gemela de Apolo) y además está trabajando en un nuevo traje o unidad de movilidad extravehicular de Exploración (xEMU por sus siglas en inglés) para adaptarse de forma óptima a cada cuerpo, entendiendo así que el tallaje no será un obstáculo en esta futura misión para la inclusión de la mujer.
Perseverance se prepara para mandar sus muestras a la Tierra
La NASA, junto con la Agencia Espacial Europea, está desarrollando una campaña para devolver las muestras marcianas a la Tierra.
El 1 de septiembre, el rover Perseverance de la NASA desplegó su brazo, colocó una broca en la superficie marciana y perforó aproximadamente 2 pulgadas, o 6 centímetros, hacia abajo para extraer un núcleo de roca. Más tarde, el rover selló el núcleo de roca en su tubo. Este evento histórico marcó la primera vez que una nave espacial empacó una muestra de roca de otro planeta que podría ser devuelta a la Tierra por una futura nave espacial.

Mars Sample Return es una campaña de múltiples misiones diseñada para recuperar los núcleos que Perseverance recolectará durante los próximos años. Actualmente en la fase de diseño conceptual y desarrollo de tecnología, la campaña es uno de los esfuerzos más ambiciosos en la historia de los vuelos espaciales, que involucra múltiples naves espaciales, múltiples lanzamientos y docenas de agencias gubernamentales.
"Devolver una muestra de Marte ha sido una prioridad para la comunidad científica planetaria desde la década de 1980, y la oportunidad potencial de lograr finalmente este objetivo ha desatado un torrente de creatividad", dijo Michael Meyer, científico principal del Programa de Exploración de Marte de la NASA con base en la NASA. Sede en Washington.
El beneficio de analizar muestras en la Tierra, en lugar de asignar la tarea a un rover en la superficie marciana, es que los científicos pueden usar muchos tipos de tecnologías de laboratorio de vanguardia que son demasiado grandes y complejas para enviarlas a Marte. Y pueden hacer análisis mucho más rápido en el laboratorio al tiempo que brindan mucha más información sobre si alguna vez existió vida en Marte.
"He soñado con tener muestras de Marte para analizar desde que era un estudiante de posgrado", dijo Meenakshi Wadhwa, científico principal del programa Mars Sample Return, que es administrado por el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en el sur de California. “La recolección de estas muestras bien documentadas eventualmente nos permitirá analizarlas en los mejores laboratorios aquí en la Tierra una vez que sean devueltas”.
Mars Sample Return implicaría varias primicias destinadas a resolver una pregunta abierta: ¿Ha echado raíces la vida en algún lugar del sistema solar además de la Tierra? “He trabajado toda mi carrera para tener la oportunidad de responder a esta pregunta”, dijo Daniel Glavin , astrobiólogo del Centro de Vuelo Espacial Goddard de la NASA en Greenbelt, Maryland. Glavin está ayudando a diseñar sistemas para proteger las muestras marcianas de la contaminación durante su viaje de Marte a la Tierra.
Desarrollado en colaboración con la ESA (la Agencia Espacial Europea), Mars Sample Return requeriría el lanzamiento autónomo de un cohete lleno de valiosa carga extraterrestre desde la superficie de Marte. Los ingenieros tendrían que asegurarse de que la trayectoria del cohete se alinee con la de una nave espacial que orbita Marte para que la cápsula de muestra pueda transferirse al orbitador. El orbitador luego devolvería la cápsula de muestra a la Tierra, donde los científicos estarían esperando para contenerla de manera segura antes de transportarla a una instalación segura de riesgo biológico, una que está en desarrollo ahora.
Antes de traer muestras marcianas a la Tierra, los científicos e ingenieros deben superar varios desafíos:
- Protegiendo la Tierra de Marte
Mantener las muestras químicamente prístinas para un estudio riguroso en la Tierra mientras someten su contenedor de almacenamiento a medidas extremas de esterilización para garantizar que no se entregue nada peligroso a la Tierra es una tarea que hace que Mars Sample Return sea realmente sin precedentes.
Hace miles de millones de años, el Planeta Rojo pudo haber tenido un ambiente acogedor para la vida que prospera en condiciones cálidas y húmedas. Sin embargo, es muy poco probable que la NASA recupere muestras con organismos marcianos vivos, basándose en décadas de datos de orbitadores, módulos de aterrizaje y rovers en Marte. En cambio, los científicos esperan encontrar materia orgánica fosilizada u otros signos de vida microbiana antigua.
A pesar del bajo riesgo de traer algo vivo a la Tierra, una gran cantidad de precauciones está llevando a la NASA a tomar medidas significativas para garantizar que las muestras marcianas permanezcan selladas de forma segura durante su viaje. Después de recolectar núcleos de roca en todo el cráter Jezero y colocarlos dentro de tubos hechos principalmente de titanio, uno de los metales más fuertes del mundo, Perseverance sella herméticamente los tubos para evitar la liberación involuntaria de incluso la partícula más pequeña. Luego, los tubos se almacenan en el vientre del rover hasta que la NASA decide el momento y el lugar para dejarlos caer en la superficie marciana.

Una campaña de devolución de muestras incluiría un rover de recogida de muestras de la ESA que se lanzaría desde la Tierra a finales de esta década para recoger estas muestras recolectadas por Perseverance. Los ingenieros del Centro de Investigación Glenn de la NASA en Cleveland, Ohio, están diseñando las ruedas del rover de búsqueda. El rover transferiría muestras a un módulo de aterrizaje, que se está desarrollando en el JPL. Un brazo robótico en el módulo de aterrizaje empacaría las muestras en la punta de un cohete que está siendo diseñado por el Centro Marshall de Vuelos Espaciales de la NASA en Huntsville, Alabama.
El cohete llevaría la cápsula de muestra a la órbita marciana, donde un orbitador de la ESA estaría esperando para recibirla. Dentro del orbitador, la cápsula estaría preparada para su entrega a la Tierra mediante una carga útil desarrollada por un equipo dirigido por la NASA Goddard. Esta preparación incluiría sellar la cápsula de muestra dentro de un contenedor limpio para atrapar cualquier material marciano en el interior, esterilizar el sello y usar un brazo robótico que se está desarrollando en Goddard para colocar el contenedor sellado en una cápsula de entrada a la Tierra antes del viaje de regreso a la Tierra.
Una de las tareas principales de los ingenieros de la NASA es descubrir cómo sellar y esterilizar el recipiente de la muestra sin borrar las firmas químicas importantes en los núcleos de roca del interior. Entre las técnicas que el equipo está probando actualmente se encuentra la soldadura fuerte, que consiste en fundir una aleación de metal en un líquido que esencialmente pega el metal. La soldadura fuerte puede sellar el recipiente de la muestra a una temperatura lo suficientemente alta como para esterilizar cualquier polvo que pueda quedar en la costura.
“Uno de nuestros mayores desafíos técnicos en este momento es que a centímetros del metal que se está derritiendo a unos 1.000 grados Fahrenheit (o 538 grados Celsius) tenemos que mantener estas extraordinarias muestras de Marte por debajo de la temperatura más alta que podrían haber experimentado en Marte, que es de unos 86 grados Fahrenheit (30 grados Celsius)”, dijo Brendan Feehan, el ingeniero de sistemas Goddard del sistema que capturará, contendrá y entregará las muestras a la Tierra a bordo del orbitador de la ESA. "Los resultados iniciales de las pruebas de nuestra solución de soldadura fuerte han afirmado que estamos en el camino correcto".
El diseño cuidadoso de Feehan y sus colegas permitiría que se aplicara calor solo donde se necesita para la soldadura fuerte, lo que limitaría el flujo de calor a las muestras. Además, los ingenieros pueden aislar las muestras con un material que absorba el calor y luego lo libere muy lentamente, o podrían instalar conductores que dirijan el calor lejos de las muestras.
Cualquiera que sea la técnica que desarrolle el equipo será crítica no solo para las muestras marcianas, dijo Glavin, sino para futuras misiones de retorno de muestras a Europa o Encelado,"donde podríamos recolectar y devolver muestras frescas de plumas oceánicas que podrían contener organismos extraterrestres vivos. Así que tenemos que resolver esto".
Los rigurosos esfuerzos de la NASA para eliminar el riesgo de contaminación dañina de la Tierra datan del Tratado internacional del Espacio Exterior de 1967, que pide a las naciones que eviten la contaminación de los cuerpos celestes con organismos de la Tierra y que eviten la contaminación de la Tierra a través de muestras devueltas. Para devolver de forma segura una muestra marciana a la Tierra, la NASA se está asociando no solo con la ESA, sino también con al menos 19 departamentos y agencias gubernamentales de EE. UU., Incluidos los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. Y el Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU.
Traducido de: NASA
¡Vacaciones en Marte! Así pasarán el tiempo estas misiones
Las misiones continuarán recopilando datos sobre el Planeta Rojo, aunque los ingenieros de la Tierra dejarán de enviarles comandos hasta mediados de octubre.
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